jueves, 19 de julio de 2007

El canijo del Aitor

Han pasado muchas cosas en la tierra de los Kalvos desde la última vez que pase por aki.


Vamos a empezar con la merienda un viernes por la noche, la excusa era inagurar el local pero la verdad es ke los kalvos tenian ganas de punk, cosa ke consiguieron sin ningun tipo de problemas y eso ke las birras y el vinillo estaban como un pedo y ke el pollo de corral a la parrilla tenia ganas de hacerse el vivo. Saben ke algunos de los ke estuvieron en el acontecimiento, no se lo pasaron tan bien y piden disculpas por ello, pero comprender ke os llevaban 4 horas de adelanto en el arte tóxico.



Con esto de la merienda la nevera de los kalvos se quedo mas pelada que las tapas de los bares de Aranda. Gracias a la información suministrada por el agente doble Marta (nombre en clave) los kalvos se enteraron de una oferta etílica en un supermercado la cual solucionaría los problemas de suministro cervecero por unos días.



Despues llego la canción, El canijo del Aitor. Donde se mezcla punk, rock, cervezas, kalimotxos, chiflos, las tertulias en el jardín y el buen rollo ke tienen estos tios. En la última liada ke se preparó en el local la tocaron hasta con saxofón y la verdad es ke esta guapa.



Y por fin, el climax. El grupo ya tiene batería, el Kalvo se llama Alvar y no tiene un pelo de abstemio.LLeva un par de días en el local y los temas suenan ke te cagas.

Como consiguieron la batería es una historia ke merece una entrada para ella sola, haber si me pongo y os la escribo.

Esto ha sido un resumen de casi todo lo acontecido, me gustaría saber escribir mejor para que sintierais lo bien ke se lo pasan estos punk kalvos a los 40. Pero no va a poder ser.

Es la pera.